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CELEBRACIONES CULTURALES

PUERTO CABELLO

BAILE DE LA HAMACA

Una de las Celebraciones y fechas Puerto Cabello mas emblemáticas es el baile tradicional de La Hamaca que consiste en la dramatización del arrebato de celos que sufre un negro en un entierro, cuando descubre la infidelidad de su mujer precisamente con el muerto. Se realiza el lunes de carnaval por la noche, donde se reza, se toma café, licor y se cuentan chistes. Luego al llegar la media noche empieza la parranda, se tocan los tambores y las mujeres lloran.

Esta danza se asienta en el barrio San Millán y se remonta a los inicios del siglo XIX en el que había una inmigración proveniente de Curazao que se radicó en uno de los barrios más antiguos de Puerto Cabello y dio inicio a estas festividades carnestolendas.

La casa de Viviano Pitre, descendiente curazoleño, ya fallecido y el cultor más representativo de esta tradición es el sitio en el que reposa La Hamaca durante todo el año. El chinchorro consiste en un envoltorio de retazos y paja (monte silvestre), recubierto con una sábana blanca y adornado con muchas flores naturales que pende de una vara de tres a cuatro metros de largo cuyos extremos descansan sobre los espaldares de dos sillas que están ubicadas en medio de una calle del Puerto, llamada “regeneración”.

El velorio termina a las cinco de la mañana y la hamaca es guardada en la misma casa. El día martes todos los que celebran la tradición están concentrados en el sitio del velorio y justo antes del mediodía llega corriendo a la multitud una persona gritando: ¡Ya se murió! ¡Ya se murió! Entonces la gente toca sus tambores, soplan sus cachos y gritando todos en coro responden: ¡Hay que enterrarla! ¡Hay que enterrarla! Y se dirigen hacia la casa donde está el supuesto muerto. Y es allí cuando comienza el “cortejo fúnebre”.

Dos personas llevan en hombros La Hamaca, danzando por todas las calles de la ciudad. Un grupo de hombres va ataviado con camisas estampadas, turbantes y rostros pintados de negro. Llevan en sus manos una vara o palo de metro y medio aproximadamente. En un lugar determinado del recorrido uno de ellos golpea La Hamaca gritando: ¡Vita Hombrus! ¡Macho yo!, tirándola al suelo, enseguida las mujeres, muy bien adornadas con sus vestidos floreados y algunas con sombreros (Pava), se arrodillan encima de La Hamaca llorando, esto produce celos entre los hombres y sucede una pelea a vara o a palo, que luego es interrumpida por el cambio del ritmo del tambor cuando las mujeres los incitan a bailar. Esta dramatización se repite una y otra vez durante el paseo por todas las calles de la ciudad.

El acto de enterramiento se produce en el sitio de donde partió, La Hamaca es cubierta con aserrín, evidenciando así el final de la celebración. Ese mismo día la devuelven al techo de la casa hasta el año siguiente.

 

BENDICIÓN DEL MAR

Desde hace varios años se celebra todos los Domingos de Resurrección este emotivo acto. Casi al amanecer, la primera autoridad eclesiástica, se reúne junto a una gran cantidad de personas en el malecón, allí se realiza una misa y se bendice el mar. Ocasión que es aprovechada para que todos los pescadores y lancheros se reúnan con sus barcos embanderados y adornados, toquen sus sirenas, lancen cohetes y hagan un gran desfile por las aguas de la bahía del Puerto. Año tras año, personas de diversas partes del país se acercan hasta los muelles porteños para observar esta tradición y recibir la bendición divina

 

LA QUEMA DE JUDAS

Es importante resaltar que esta gran tradición posee un significado simbólico de justicia popular, ya que gracias a esta manifestación cultural la voz del pueblo se manifiesta y revela sus disgustos e incomodidades en cuanto a los hechos ocurridos en el ámbito político, conductas de personalidades públicas y del Estado, al mismo tiempo cierra la cuaresma para asegurar su resurrección el siguiente año.

El motivo principal de la Quema de Judas es rememorar la tradición de Judas a Cristo, y emblematicamente se refiere a la costumbre de la figura elegida para personificar a Judas, al poblado o comunidad.

Para esta tradición correspondiente a la semana santa, se elabora un muñeco con telas, repleto con fuegos artificiales que han sido reunidos gracias a la colaboración de las personas que participan en cada una de sus comunidades; dichos fuegos artificiales son detonados cuando el Judas es ahorcado y quemado.

Se da inicio a la tradicional ceremonia cuando es elegida la persona de la comunidad que sea considerada por sus aversiones una amenaza para toda la colectividad y que sea merecedora del menosprecio y demás bromas.

Después de escogido el personaje anteriormente descrito, se comienza a transcribir un testamento, que de manera irónica señalará al Judas, relatando una síntesis de su vida y acciones, de sus errores y que por término manifiesta los deseos finales del individuo.

Se sospecha que el primer Judas de la ciudad caraqueña se quemó en el año 1801 y más tarde se convirtió en una costumbre en nuestras localidades hacerlo el día Domingo de Resurrección.

 

VELORIO DE LA CRUZ DE MAYO

A partir del día 3 de mayo se venera la Cruz, celebrándose en su honor numerosas ceremonias que son organizadas por la comunidad, en las cuales se pagan promesas formuladas generalmente por motivos de salud o por devoción. Se improvisan altares donde se coloca la cruz en caminos, casas particulares o locales. La cruz es adornada con flores y guirnaldas, se rezan y le cantan coplas.

Muchas veces la Cruz está acompañada por otras imágenes tales como Las Animas Benditas del Purgatorio, El Niño Jesús y San Antonio de Padua. Durante toda la noche y hasta el amanecer, se lleva a cabo un ritual en el que todos los presentes se colocan frente a la Cruz y expresan invocaciones, seguidas de rezos, del rosario cantado o rezado y luego los recitadores de décimas se van alternando con cantos de fulía, que pueden ser de contenido religioso o profanos.

DIABLOS DANZANTES DE CORPUS CHRISTI

En diversos lugares de la región central de Venezuela se celebra el día de Corpus Christi con danzas en las que participan personajes caracterizados de diablos enmascarados. En Puerto Cabello la festividad se realiza en las localidades de Borburata, San Millán y Patanemo.

Esta fiesta es símbolo del catolicismo en la España de los siglos XV y XVI y su difusión llega a tierras venezolanas durante el período colonial. A pesar de que la Iglesia católica trasladó la celebración para el domingo siguiente a la fecha que le correspondía, en estas poblaciones se mantiene la tradición de festejar el octavo jueves a partir del jueves santo, tal como se estableció en las antiguas disposiciones.

La festividad es organizada por una hermandad o cofradía con estructura jerárquica, de participación predominantemente masculina. Se suman numerosos visitantes de otras poblaciones, además de turistas nacionales y extranjeros, y comienzan a verse por las calles diablos ataviados con sus máscaras, mujeres con niños en brazos, que llevan símbolos cristianos o propios de la celebración popular. Muchos de ellos asisten a pagar promesas.

Dentro de los personajes que intervienen en la ceremonia se encuentra el primer capataz y segundo capataz, quienes encabezan al grupo de diablos, en algunas poblaciones los cuentan varias veces antes de entregarlos al “perrero”, personaje encargado de velar por su número, orden y evitar la interrupción de personas ajenas, apartándoles con gestos a veces cómicos. El primero de éstos cuenta con cuatro cuernos y el segundo sólo tiene tres.

El resto de los diablos son el cuerpo de baile, que quedan subordinados a las órdenes de los capataces y sólo cuentan con dos cuernos en sus máscaras. La significación de este acto viene dada por la humillación ante el Cuerpo de Cristo que es la Santa Custodia. Se trata de pagar una promesa y salir humillados

La danza se acompaña con el ritmo de la maraca y el movimiento de las campanas, el cencerro y las sonajas que se llevan en la cintura. La música que acompaña la celebración de los Diablos Danzantes de Corpus Christi, es de tipo instrumental. Las diferentes fórmulas rítmicas están ligadas estrechamente a la secuencia de actos y figuras representadas a lo largo del ceremonial que se realiza en el templo, adornado majestuosamente y con presencia de los devotos que se reúnen para escuchar desde allí la misa y seguir la demostración de fe que realizarán los diablos danzantes. Se inicia el estallido de los fuegos artificiales y el repicar de las campanas de la iglesia.

Se ubican en el atrio de la iglesia y desde allí siguen respetuosamente el desarrollo del servicio, mientras cumplen con su propio ritual, pasando de rodillas a hacer su ofrenda de estricto cumplimiento. En los momentos cruciales de la misa, como la consagración, los diablos se postran en el piso, sumisos y vencidos. Al concluir la misa, en medio del repicar de campanas y de los fuegos artificiales, los pobladores se preparan para la procesión con la custodia, a la cual se suma el conjunto de danzantes, quienes demuestran diferentes coreografías y pasos en danzas colectivas y libres. Cabe destacar que en Patanemo se practica la inversión o cruzado de las cuerdas, para conjurar las malas influencias.

FIESTA DE SAN JUAN BAUTISTA

Dentro de las Celebraciones y fechas Puerto Cabello tenemos la celebración de el nacimiento del santo, y reúne a una gran cantidad de creyentes y devotos. La festividad coincide con la entrada de las lluvias y está cargada de una magia y un misticismo que da para creencias variadas. Se cree que cortarse el pelo en una noche del 24 de Junio dará buena suerte y verter un huevo en un vaso de agua permitirá, según la forma que tome, observar el futuro. Una ramita de ruda detrás de la oreja dará protección. Es una noche de tambores y baile, el santo es honrado y se convierte en el alma de la fiesta, allí “San Juan todo lo tiene…San Juan todo lo da…”.

Borburata y Patanemo son dos de las poblaciones del estado Carabobo donde se celebra con mayor fuerza la Fiesta de San Juan Bautista. La celebración comienza la noche anterior, el 23, y se inicia a las 7 p.m. con un rosario donde todos los presentes hacen sus peticiones con fe. Una vez culminado el rosario, se realizan los Cantos de Sirena, en bienvenida a San Juan, también algunos “pagos” de promesas se materializan por parte de los devotos, mientras se encienden fuegos artificiales (cohetes) como anuncio de la llegada de la hora del retumbar de tambores. El santo ocupa adornados altares, la noche es larga y transcurre acompañada de licor y tambor.

El 24 en la mañana, bien temprano se prepara al santo para salir de la casa donde está guardado, sobre la cabeza o brazos del que sea su guardián es llevado a la iglesia acompañado de devotos y seguidores. Allí recibirá los honores de una solemne misa, que al terminar marca de nuevo el comienzo del repique de los tambores.

El santo va recibiendo dádivas, agradecimientos y reconocimientos en una procesión que recorre el pueblo. Cada cierto tiempo, la procesión se detiene y rinde a viva voz homenaje a San Juan, los bailes al ritmo del tambor se dan en cada parada, el erotismo y la sensualidad de la mujer hacen su mejor gala, todos llevan pañuelos de colores que agitan en todo el camino. Esta procesión de gente se dirige a la casa de donde salió el santo, allí continúa la parranda.

El vestuario mientras más colorido mejor. Las mujeres usan faldas o vestidos largos y durante el velorio de San Juan, se suele tomar la famosa bebida “guarapita”, elaborada a base de frutas tropicales, con un toque de licor.


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